La pregunta llega casi siempre formulada mal. Alguien nos escribe preguntando cuánto cuesta una tienda online y espera un número cerrado, tipo 3.000 euros, como si el gasto terminara el día que se publica el catálogo. Durante los últimos dos años hemos seguido el gasto real de 31 proyectos de comercio electrónico que montamos o heredamos, mes a mes, desde el arranque hasta el mes dieciocho. La conclusión me sorprendió lo suficiente como para cambiar cómo presupuesto.
Aquí no vamos a darte una tabla de tarifas. Vamos a contarte qué gastó cada caso de verdad, en qué mes se descapitalizó el que se descapitalizó, y cuántos pedidos hacían falta para que el conjunto dejara de ser un agujero.
La hipótesis de partida: el montaje no es lo que descapitaliza a nadie
Montar una tienda online en España cuesta entre 1.400 y 7.000 euros de puesta en marcha, más una estructura recurrente de 220 a 800 euros al mes. En nuestra muestra de 31 casos seguidos durante dieciocho meses, el gasto acumulado tuvo una mediana de 18.900 euros. El montaje fue la parte pequeña.
Mi hipótesis al empezar el seguimiento era la habitual en el sector: el gasto de desarrollo es el hueso, y una vez superado, la cosa se estabiliza. Llevaba años repitiéndolo en reuniones comerciales. Estábamos equivocados en la parte que importa.
Lo que encontramos fue que el desembolso de puesta en marcha representó entre el 22% y el 41% del gasto acumulado a dieciocho meses, según el caso. En los cuatro que acabaron abandonados, la inversión inicial había sido incluso más baja que la media. Vamos, que el problema estaba en otro sitio y llevábamos tiempo mirando hacia donde no había nada.
Cómo medimos el gasto real de un ecommerce mes a mes
Para que los números signifiquen algo hay que explicar cómo se recogieron. Pedimos acceso a los extractos de gasto de 31 negocios entre enero de 2023 y noviembre de 2025. Veintidós usaban WooCommerce, siete Shopify, dos PrestaShop. Sectores: moda (9), alimentación y gourmet (6), cosmética (4), material deportivo (4), decoración (3), repuestos (2), servicios digitales (3). Facturación anual entre 0 y 340.000 euros.
Qué contamos como coste y qué dejamos fuera
Incluimos: alojamiento, dominio, licencias de plugins y temas, suscripciones de plataforma, pasarelas de pago, herramientas de email, comisiones de marketplace, publicidad, fotografía de producto, mantenimiento técnico y horas de gestión externalizadas. Dejamos fuera el coste de mercancía y el sueldo del propietario, porque distorsionaban la comparación entre un negocio de camisetas y uno de suplementos.
¿Por qué dieciocho meses y no doce? Porque en el mes doce casi nadie ha renovado todavía su segundo ciclo de licencias anuales completo ni ha pasado por su primera campaña navideña con volumen real. El tramo del mes trece al dieciocho es donde aparecen los gastos que nadie te avisa.
La limitación honesta de esta muestra
Treinta y un negocios no son una muestra estadística seria. Son nuestra cartera, con nuestro sesgo evidente: clientes que ya habían decidido invertir en el planteamiento técnico con el que diseñamos webs, y no en soluciones de 200 euros al año con plantilla incluida y cero fotografía propia. Los números que verás a continuación probablemente subestiman el desastre del sector en su conjunto.

Lo que revelan los números del primer mes frente al mes doce
Aquí está el dato que me hizo reescribir mis presupuestos. En el mes uno, el gasto medio de los 31 casos fue de 2.740 euros, casi todo desarrollo y contenido. En el mes doce, el gasto medio fue de 618 euros. Parece una buena noticia. No lo es, porque 618 euros mensuales sostenidos son 7.416 euros al año, todos los años, sin que nadie los presupueste nunca.
| Concepto | Mes 1 (media) | Mes 12 (media) | Mes 18 (media) |
|---|---|---|---|
| Desarrollo y diseño | 1.950 € | 0 € | 210 € |
| Fotografía y contenido | 430 € | 85 € | 140 € |
| Alojamiento y dominio | 34 € | 41 € | 58 € |
| Licencias y apps | 112 € | 96 € | 178 € |
| Comisiones de cobro | 9 € | 71 € | 124 € |
| Publicidad | 120 € | 215 € | 390 € |
| Mantenimiento técnico | 85 € | 110 € | 145 € |
| Total | 2.740 € | 618 € | 1.245 € |
Fíjate en la última columna. El mes dieciocho cuesta el doble que el mes doce. No porque nadie hiciera nada raro, sino porque en ese tramo se acumulan tres cosas: renovaciones anuales de licencias que subieron de precio, más inversión publicitaria para sostener un tráfico que dejó de crecer solo, y el primer rediseño parcial cuando el catálogo pasó de 40 a 300 referencias.
El caso más barato de toda la muestra gastó 6.180 euros acumulados en dieciocho meses. El más caro, 71.400. La mediana se quedó en 18.900 euros. Si alguien te dice que montar una tienda online cuesta 1.200 euros, está describiendo el mes uno de un arranque con plantilla prefabricada y diez productos.
El coste que más creció y nadie vio venir
Publicidad. De 120 euros de media en el arranque a 390 en el mes dieciocho, un incremento del 225%. Y no fue por ambición: fue porque el tráfico orgánico de quienes no trabajaron contenido se estancó en torno al mes siete, y la única palanca que quedaba era pagar. Un cliente de cosmética pasó de 90 a 740 euros mensuales en Google Ads en catorce meses para mantener exactamente el mismo número de pedidos. Eso no es crecimiento, es una suscripción a la supervivencia.
Comisiones, apps y pasarelas: el gasto recurrente que nadie suma
Si hay una partida que se subestima sistemáticamente es esta. Cuando presupuesto un proyecto, el cliente escucha «Stripe cobra un 1,5%» y lo archiva mentalmente como irrelevante. Luego llega el mes veinte y descubre que ese porcentaje, aplicado sobre 120.000 euros facturados, son 1.800 euros que no aparecían en ninguna previsión.
Los rangos que manejamos en España para 2026, con datos de las últimas renegociaciones que hemos visto:
- Stripe y equivalentes: 1,5% + 0,25 € por operación europea
- PayPal: 2,9% + 0,35 €, hasta un 3,4% fuera de la UE
- Redsys vía banco: entre 0,55% y 1,3% según volumen
- Bizum en comercio: 0,3% a 0,8% según la entidad
- Amazon marketplace: entre el 8% y el 15% según categoría
- Financiación en el checkout: 2,5% a 4,5% asumido por el vendedor
Tres clientes activaron pago fraccionado pensando que subiría el ticket medio. Subió: de 62 a 78 euros. Pero la comisión del 3,9% se comió más margen del que aportó el incremento en dos de los tres casos. Lo quitamos a los cinco meses.
El ecosistema de apps y su inflación silenciosa
Los siete negocios en Shopify pagaban de media 6,3 apps mensuales. Coste medio agregado: 147 euros al mes, sin contar la suscripción de plataforma. En WooCommerce el patrón era distinto pero no más barato: licencias anuales de plugins que renovaban entre 49 y 249 euros cada una, con una media de 9,1 licencias activas. Total aproximado: 890 euros anuales solo en renovaciones.
¿Cuántas de esas apps generaban ingreso demostrable? Auditamos catorce casos. En once encontramos al menos dos suscripciones activas que nadie había abierto en más de seis meses. Una de ellas, un generador de reseñas de 39 euros al mes, llevaba 22 meses cobrando. Casi 860 euros.
Lo que cuesta cambiar de plataforma a mitad de camino
Nadie presupuesta esto y aparece antes de lo que se cree. Tres de los negocios seguidos migraron entre el mes nueve y el catorce, dos de Shopify a WooCommerce y uno a la inversa. El coste directo fue de 1.800, 3.200 y 4.500 euros, según el volumen de catálogo y la limpieza de los datos de partida. A eso hay que sumar la caída de tráfico orgánico durante las primeras seis semanas: entre el 11% y el 28%, recuperado en los tres casos antes del cuarto mes. Si dudas de la plataforma, dudar barato consiste en decidir el mes uno, no el nueve.

Qué separaba los proyectos rentables de los abandonados
De los 31 casos, 19 seguían operando con margen positivo en el mes dieciocho. Ocho sobrevivían sin ganar dinero. Cuatro estaban cerrados o abandonados. Cruzamos todas las variables que teníamos para encontrar el patrón, y el resultado nos descolocó bastante.
No era la inversión inicial. No era el sector. No era la plataforma elegida. La variable que mejor predecía la supervivencia era el número de referencias fotografiadas con calidad propia en el mes tres. Los rentables tenían de media 47 referencias con fotografía propia; los abandonados, 6,5, y tiraban de imágenes del proveedor.
Tiene sentido cuando lo piensas, aunque a mí me costó aceptarlo porque durante años vendí arquitectura y velocidad como el factor decisivo. El contenido propio es lo único que no se puede copiar, es lo que sostiene el posicionamiento y es lo que permite dejar de depender de la publicidad pagada en el mes ocho. Un negocio de alimentación gourmet con 68 referencias fotografiadas llegó al 71% de tráfico orgánico en el mes catorce. Otro del mismo sector, con fotos de catálogo del distribuidor, se quedó en el 12% y gastaba 480 euros mensuales en anuncios para compensarlo.
La segunda variable: quién toca la tienda cada semana
Los 19 casos rentables tenían una persona dedicando mínimo cuatro horas semanales a la gestión. Los cuatro abandonados: cero, o el propietario cuando se acordaba. He visto morir muchos negocios por esto y no por falta de presupuesto. Cuatro horas semanales durante dieciocho meses son 312 horas. Si las valoras a 20 euros, son 6.240 euros de coste oculto que nadie mete en la hoja. Pero sin ellas, los otros 18.900 no sirven de nada.
Cuántas ventas necesitas para cubrir tu estructura de costes
Vamos al cálculo que de verdad importa. Si tu estructura recurrente está en 618 euros mensuales (la media del mes doce de nuestra muestra) y tu margen bruto por pedido es de 18 euros, necesitas 35 pedidos al mes solo para no perder dinero. Ni uno de beneficio: 35 pedidos para empatar.
Con una tasa de conversión del 1,3%, que es lo que vimos de media, esos 35 pedidos requieren 2.692 visitas mensuales. Ahora la pregunta incómoda: ¿tienes 2.700 visitas al mes? El caso medio de nuestra cartera llegó a ese umbral en el mes nueve. Cuatro no lo alcanzaron nunca, y son exactamente los cuatro que están cerrados.
La fórmula del punto de equilibrio en tres pasos
- Coste recurrente mensual ÷ margen por pedido = pedidos mínimos
- Pedidos mínimos ÷ tasa de conversión = visitas necesarias
- Ejemplo resuelto: 618 € ÷ 18 € = 35 pedidos; 35 ÷ 0,013 = 2.692 visitas
Si ese número de visitas te parece inalcanzable en nueve meses, el problema no es el presupuesto de montaje: es el modelo. Mejor saberlo antes de gastar los 2.700 del mes uno.

Presupuestos de partida según umbral de rentabilidad, no según nivel
Aquí es donde cambiamos nuestra forma de presupuestar. Antes ofrecíamos tres niveles: básico, profesional, avanzado. Clásico y cómodo para nosotros, inútil para el cliente. Ahora partimos del umbral de pedidos que el negocio puede alcanzar de forma realista en nueve meses y construimos hacia atrás.
Umbral bajo: hasta 20 pedidos mensuales
Estructura recurrente objetivo por debajo de 220 euros al mes. Eso significa alojamiento compartido decente (18 a 28 €), máximo tres licencias premium, una sola pasarela negociada, cero apps de pago prescindibles y publicidad limitada a remarketing. Montaje entre 1.400 y 2.600 euros si se parte de una base sólida y se invierte el resto en fotografía. Con 20 pedidos y 18 euros de margen estás en 360 euros: cubre estructura y deja algo.
Umbral medio: 40 a 90 pedidos mensuales
Aquí ya tiene sentido gastar más arriba. Recurrente entre 450 y 800 euros, montaje de 3.500 a 7.000, y una partida específica de 900 a 1.500 euros anuales solo para renovar contenido visual. Un cliente de material deportivo opera en esta franja desde el mes once: 74 pedidos, 1.940 euros de margen bruto, 690 de estructura. Funciona, pero con poco colchón.
Umbral alto: más de 150 pedidos mensuales
Si el modelo aguanta ese volumen, el coste de montaje deja de ser la conversación relevante. Lo que importa es la velocidad del catálogo, la gestión de stock y el margen unitario. Estos casos gastaron entre 1.400 y 3.100 euros mensuales recurrentes en nuestra muestra, y ninguno lo consideró un problema, porque facturaban entre 14.000 y 38.000.
¿Es este esquema perfecto? No. Falla cuando el cliente no tiene ni idea de qué volumen puede alcanzar, que es la mitad de los casos. Cuando pasa eso hacemos algo poco elegante: presupuestamos el umbral bajo, lo lanzamos, y a los seis meses decidimos con datos si escalar. Me ha costado facturación a corto plazo y me ha ahorrado cuatro clientes quemados. Esa forma de trabajar solo nos funciona porque tenemos margen para reordenar el gasto: llevar el vídeo, la web y la marca en un mismo equipo nos permite mover partidas entre esas tres patas según lo que el negocio pida realmente en cada momento, y eso es más útil que cualquier tarifa cerrada.

Qué haríamos distinto con 1.500 euros disponibles en 2026
Si mañana tuviera que arrancar algo propio con 1.500 euros y nada más, el reparto sería este: 550 a base técnica funcional y rápida, 700 a fotografía y textos de 40 referencias, 150 a un año de alojamiento y dominio, y 100 de reserva. Cero en publicidad, cero en apps. Y cuatro horas semanales sin faltar una.
Hace tres años habría repartido esos 1.500 casi íntegros en diseño y desarrollo, y habría dejado el contenido para «más adelante». Los cuatro casos abandonados de la muestra hicieron exactamente eso. El número que buscabas al abrir este artículo, esa mediana de 18.900 euros a dieciocho meses, no depende de lo que pagues por el montaje: depende de cuántas de esas horas y cuántas de esas fotos existan antes del mes tres.
Preguntas frecuentes sobre el coste de un ecommerce
¿Cuánto cuesta crear una tienda online en 2026?
Entre 1.400 y 7.000 euros de puesta en marcha para un proyecto con base técnica sólida y fotografía propia. Por debajo de 1.400 se puede lanzar, pero recortando contenido, que es justo la partida que en nuestra muestra predijo la supervivencia.
¿Se puede abrir una tienda online sin dinero?
Técnicamente sí, con periodos de prueba y planes gratuitos, pero no sin coste: dominio, alojamiento y comisiones de cobro son inevitables, y suman entre 15 y 30 euros al mes desde el primer día. Lo que no existe es un ecommerce sin gasto recurrente.
¿Cuál es la forma más barata de crear una tienda online?
Una plantilla sobre WooCommerce con alojamiento compartido y una sola pasarela negociada: alrededor de 220 euros mensuales de estructura y un montaje mínimo. Es barata en dinero y cara en horas propias, que es el coste que nadie apunta.
¿Cuánto cuesta mantener una tienda online cada mes?
La media de nuestra muestra fue de 618 euros en el mes doce y 1.245 en el mes dieciocho, incluyendo alojamiento, licencias, comisiones, publicidad y mantenimiento técnico. Los proyectos pequeños se sostienen entre 220 y 400 euros mensuales.
¿Qué plataforma de ecommerce es más económica?
A corto plazo Shopify, porque el montaje es menor. A dieciocho meses se igualan: los siete casos en Shopify pagaban 147 euros mensuales solo en apps, frente a unos 890 euros anuales de renovaciones de licencias en WooCommerce. La plataforma no fue la variable que separó rentables de cerrados.
¿Merece la pena invertir más desde el inicio y encargar un ecommerce a medida?
Solo si el volumen previsto lo justifica. Un desarrollo a medida arranca en torno a los 7.000 euros y tiene sentido por encima de 150 pedidos mensuales, donde el margen unitario y la velocidad del catálogo pesan más que el coste de montaje. Por debajo de 40 pedidos, ese dinero rinde más en fotografía y contenido.


